DICIEMBRE

¡Buenos días, hoy continuamos con el post de diciembre!
El mes pasado estuvimos tratando de producir unos virus modificados genéticamente, ¿os acordáis para qué? En los meses anteriores vimos que muchos de los genes que estábamos estudiando estaban sobreexpresados en las células KRAS mutantes pero no en las células control. Muy probablemente, esos genes que estamos persiguiendo son importantes para que las células tumorales adquieran esas características "malignas" y si los inhibimos, es posible que logremos detener o frenar el crecimiento de esas células tumorales.

Armados los virus con los shRNAs para silenciar nuestros genes, procedemos a infectar nuestras células de trabajo, las que son 1) KRAS mutadas y las que usamos como 2) control. Pero, ¿cómo sabremos si hemos conseguido infectar las células con nuestros virus? La solución es bastante inteligente: el virus, además de transportar la secuencia de shRNA para inhibir nuestro gen de interés, lleva un gen de resistencia a un antibiótico que es capaz de conferir a la célula que infecta, la capacidad de resistir su  toxicidad.

Para seleccionar las células que hemos conseguido infectar, añadimos un antibiótico concreto al medio de cultivo y esperamos entre 24 y 120 horas. Las células que se han infectado bien han incorporado el shRNA y también el gen de resistencia al antibiótico de modo que sobrevivirán. Las que no han conseguido ser infectadas morirán al no haber adquirido resistencia al antibiótico.
Con las células ya infectadas y seleccionadas, procedemos a determinar los niveles de RNA mensajero del gen que hemos tratado de silenciar y el resultado es el siguiente:

Gráfica

 

¡Estamos logrando inhibir entre un 80% y un 90% la inhibición de nuestro gen candidato y además de manera estable!
GFPsh es la expresión de nuestro gen sin haber sido inhibido, y los shs 5,6,7,8 y 9  los que han logrado inhibirlo casi por completo.

Con estos buenos resultados nos despedimos hasta enero, donde veremos el efecto que la inhibición de nuestro gen produce en la célula.
¿Morirán al inhibirlo? ¿se suicidarán por apoptosis? ¿detendrán su crecimiento?
¡En enero lo vemos!